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    El porqué del Kriya Yoga
    por Nityananda

     


    En 1954 Babaji entregó al mundo una serie de 144 Kriyas o técnicas a través de Yogui Ramaiah. Los siguientes textos, extraídos del libro "La voz de Babaji", explican el porqué y la necesidad de estas enseñanzas:

    "La humanidad del siglo veinte está dominada por rajas (la tendencia al dinamismo y a la acción). En todas partes, la ronda diaria del hombre normal está caracterizada por la actividad cargada conscientemente de alta tensión. La civilización occidental que se ha difundido por todo el mundo es vaisya (la casta de los comerciantes) por naturaleza. La única preocupación es el dinero y los medios para adquirirlo. Esta pasión por la actividad extrema no puede ser reprimida. El individuo moderno no puede estar inactivo. El Yoga, también, debe asumir el aspecto de ser fácilmente practicable por todos. Como la actividad es inevitable, el Yoga debe cumplirse en y a través de la actividad.

    Cada acto normal debe constituir una síntesis de todos los yogas. La Sadhana (práctica espiritual) no debe implicar un divorcio y una ruptura con la vida normal. Ésta última se convertirá por sí misma en una sadhana dinámica a través de un cambio de tu ángulo de visión. Un bhava (sentimiento) adecuado se convierte en la piedra filosofal para transferir lo normal en yóguico. La naturaleza eminentemente práctica del Kriya Yoga suministra el puente racional entre el idealismo de la pura filosofía y el duro realismo de la vida terrenal. Su reclamo para el hombre moderno es que encuentra un camino dorado entre las especulaciones completamente abstractas del mero teórico y la extrema actitud de hecho y la prosaica obstinación del vulgar materialista. Se preocupa de la vida trascendental, y aun así te pide que no tomes nada por supuesto. Debes seguir métodos definidos, llegar a resultados tangibles y experimentarlos en tu propia vida. Su alcance es amplio. Apunta hacia un desarrollo integral de todas las facultades del hombre.

    (...) El mundo moderno abunda en concepciones sobre el Yoga, abarcando desde la profundamente mística y sensible hasta la absurda y la ridícula. Visiones conflictivas y alocadas y fantasiosas nociones se han acumulado alrededor de las concepciones del Yoga y de la sadhana. Ha llegado a ser convencional la evocación de la imagen de una figura demacrada, medio desnuda, embadurnada de ceniza con mechones de pelo desgreñados, sentada con las piernas cruzadas bajo un extenso árbol. A través de largas asociaciones, al igual que a través de dañinas tergiversaciones, tales nociones han enraizado profundamente. Los fenómenos suprafísicos que ocurren en la práctica del Yoga y las experiencias del practicante en los planos más sutiles son vistos con suspicacia y considerados como mágicos. Ahora este punto debe ser entendido claramente. El Kriya Yoga no es ni fantástico ni contiene nada anormal. No es para los pocos favorecidos. No es un extraño proceso antinatural practicado por una pequeña minoría para obtener algún fin extraño o extraordinario. El Kriya Yoga es un camino racional, probado por el tiempo, para una vida más completa y dichosa, que será seguida de forma natural por todos y cada uno en el mundo del mañana. No depende de la posesión y del ejercicio de ninguna facultad anormal. Sólo requiere de ti que desarrolles facultades que ya posees pero que descansan dormidas dentro de ti. El instrumento básico que utiliza es uno que es común a la humanidad entera, a saber, la mente humana.

    El Kriya Yoga es así, no un estudio o una práctica indicada sólo para los solitarios de las cuevas de los Himalayas. No está indicada solamente para aquél que se viste con harapos, que tiene a la piedra como almohada, que come lo que obtiene con sólo estirar sus dos palmas, que se expone al frío y al calor, que permanece bajo el dosel del cielo. El Kriya Yoga está igualmente indicado para aquellos que viven en las diferentes estaciones de la vida, que viven en el mundo y que viven para servir al mundo. No es sólo una propiedad del samnyasin (renunciante), o del yogui, sino también una propiedad universal. Es un asunto universal que requiere un profundo estudio y una práctica sincera en manos de ciudadanos, habitantes de pueblos, aldeanos y moradores de los bosques. Es la maravillosa ciencia cuyo único fruto no es la discordia, sino la verdadera paz, nacida del alma, nacida del Gozo Infinito".

 

 

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